Causas Inhalación o contacto con sustancias como pólenes de árboles, malezas, pastos, esporas de hongos del
medio ambiente, ácaros del polvo casero, caspa de pelo y secreciones de animales, etc.
Consumo de ciertos medicamentos o alimentos como leche, huevo, pescado y frutos, entre otros.
Algunos cosméticos y productos de látex.
Picaduras de insectos como mosquitos, hormigas, abejas, avispas y otros.
Factores hereditarios predisponen a presentar alergias, si uno de los padres las padece, los hijos tiene cerca
del 30 al 40% de probabilidades de sufrirlas; si ambos padres las presentan, el riesgo se eleva casi 70%.
Síntomas Ronchas o urticaria.-Comezón y enrojecimiento de la piel o dermatitis y eczema atópico.
Goteo y obstrucción nasal, estornudos y comezón en la nariz o rinitis alérgica
Obstrucción de vías respiratorias superiores con secreción postnasal, comezón de garganta y paladar y tos
o rinosinusitis alérgica.
Ojos llorosos y conjuntivitis.-Mareos y náuseas.
Asma bronquial y dificultad respiratoria.
Dolor de cabeza o cefalea alérgica.
Vomito, dolor abdominal y diarrea.
Reacciones severas de alergia en varias de las formas mencionadas hasta la más peligrosa llamada choque anafiláctico.
Diagnóstico Los elementos más importantes son la historia clínica y las pruebas de alergia o hipersensibilidad. La presentación y frecuencia de los síntomas en relación a condiciones ambientales que le rodean,
como contacto con animales o sustancias sospechosas, alimentos ingeridos y antecedentes familiares
del padecimiento.
El médico realiza las pruebas cutáneas para determinar la causa de la reacción alérgica. Consisten en reproducir sobre la piel una reacción alérgica mediante el contacto con alergenos,
seleccionados de acuerdo con la historia clínica del paciente.
Se realizan también estudios de laboratorio, pruebas de función respiratoria y radiografías así como de
pruebas de provocación; todas estas son útiles para diagnosticar la alergia y las consecuencias de padecerla.
Prevención Lo más importante es determinar la causa de la alergia y acudir al especialista a que la diagnostique.
Evitar el contacto y la ingestión de las sustancias a las que se es alérgico.
La higiene y el ambiente de la casa y del trabajo deben adecuarse para prevenir la causa de la alergia.
Evitar el contacto y el medio ambiente de animales que produzcan alergia así como las ropas contaminadas.
Cuando la alergia es producida por picaduras de insectos, se recomienda el uso de repelentes sobre piel y la ropa.
Para evitar reacciones alérgicas de alimentos envasados se deben leer las etiquetas antes de ingerirlos y
cuestionar la presencia de algún alimento sospechoso que pueda usarse en restaurantes.
Se recomienda que las cremas, jabones y maquillajes sean para piel sensible.
Hay productos humectantes y para ducha que protegen la epidermis.
No usar cosméticos viejos ni prestados.
Identificar específicamente los medicamentos causantes de la alergia para evitarlos en todas sus presentaciones.
Tratamiento Deben identificarse las sustancias a las que es sensible el paciente y evitar el contacto con ellas.
Hay antihistamínicos de venta libre que alivian los síntomas.
Cuando se presenta dolor de cabeza es recomendable tomar un analgésico.
Se sugiere utilizar un descongestivo para aliviar la obstrucción en nariz.
Hay soluciones oftálmicas que controlan las molestias en ojos.
Si en el curso del tratamiento se nota alguna reacción inesperada como dificultad respiratoria, erupción en piel, mareo o hinchazón de cara o manos, debe acudirse inmediatamente con un alergólogo.
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