| ¿Buscas terapias de alineación para caballos? ...encuéntralo en solucionmedica.com.mx Terapia de alineación para caballos en Ciudad de México (Distrito Federal, DF.) |
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| Terapia de alineación para caballos en Ciudad de México (Distrito Federal, DF.) |
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Terapia de alineación
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| Mi primer paciente fue Luna. Ella es una yegua utilizada para dar clases de salto a niños. Cuando comencé a implementar esta técnica, Luna tenía 18 años de edad. Tres meses antes de que comenzara a atenderla, ella había galopado durante 1 hora continua. Desde entonces presentaba contracturas musculares que le causaban dolor que no cedía incluso con analgésicos. El pobre animal estaba de dar pena. Estando parada su incomodidad era evidente, por lo que buscaba echarse. Sin embargo tenía dificultad en lograrlo, ya que le dolía moverse. Una vez que echada se observaba adolorida, por lo cual intentaba levantarse. Con mucho esfuerzo lograba levantarse, pero sólo para buscar echarse de nuevo, y así sucesivamente. Caminar también le dolía y trotar era prácticamente imposible para ella. Después de ocho semanas de tratamiento, Luna pudo reintegrarse a sus actividades. 2 semanas después participó en un concurso interno de paso-trote-galope. No se puede decir que dicho concurso de esta naturaleza tenga un alto nivel de dificultad, sin embargo sí fue un gran logro para Luna, considerando las condiciones en que había estado. Actualmente, sigue trabajando con niños, y salta hasta 40 cm. Otro de mis primeros pacientes fue el Alazán. Trabajé con él también hace 3 años, cuando él contaba con 8 años de edad (aproximadamente). Es un caballo sano, que actualmente salta hasta 1.30m, sin embargo se pueden observar los cambios en sus extremidades.¿Qué sucedió?, ¿cómo logré mejorías en estos animales? La terapia de alineación permite que los músculos retomen la forma para la cual fueron diseñados. Analicemos el caso de Luna. Ella presentaba mucho dolor en todos los músculos, particularmente en las extremidades posteriores. Por tal motivo intentaba aligerar esas extremidades, haciendo que las extremidades anteriores cargaran con más peso. Las extremidades anteriores no podían soportar tanto peso, por lo que estaban ligeramente flexionadas. Antes que nada, trabajé relajando el tórax y región costal. Tomé esta decisión porque era mi primer experimento, y en humanos la primera sesión es el tórax. Para mi sorpresa y fuera de todo pronóstico, al terminar esa sesión Luna ya no flexionaba las extremidades anteriores. ¿Qué había pasado? Al hacer que los músculos asumieran la forma para la que fueron diseñados, parte del peso que estaba mal distribuido se reacomodó, los músculos se relajaron y Luna pudo respirar más tranquilamente, lo cual le permitió relajarse aún más. Seguramente al lector le habrán dicho alguna vez que respire de manera profunda y relajada para aminorar algún dolor. La siguiente sesión trabajé con las extremidades posteriores, que asumieron su posición original. Esto les restó dolor, y con ello aumentó su capacidad para cargar peso. En la medida en que las patas pudieron cargar el peso que les correspondía, liberaron peso de las extremidades delanteras. La siguiente sesión fue el turno de las manos. Cuando éstas adoptaron la posición para la que fueron diseñadas, estuvieron en condiciones de soportar más peso. Los toques finales fueron con la cabeza, el cuello y el lomo. El conjunto del trabajo, permitió que Luna relajara los músculos, y que cada uno de éstos soportara el peso para el que está diseñado. Con los resultados obtenidos, la pregunta siguiente fue: ¿qué sucederá si utilizo la misma técnica en caballos sin posturas inadecuadas? Comencé entonces a trabajar con Brillante. En aquella época él, era un caballo entero, de 12 años aproximadamente, dedicado al salto. En este caso, las diferencias no se aprecian tan claramente como en los pacientes anteriores, sin embargo tanto su jinete como su entrenador reportaron que los movimientos del animal eran más flexibles, relajados y ‘sueltos’, amén de saltar con mayor facilidad. ¿Por qué pensé que esta técnica podría ser útil en caballos sin problemas? La respuesta es simple: este tipo de trabajo ha mejorado la postura y movilidad en humanos sin problemas musculares aparentes. Si alguien nos dijera que nuestro cuerpo no tiene una posición adecuada, la mayoría estaríamos en desacuerdo porque finalmente podemos desplazarnos y realizar todos los movimientos sin mayores problemas. Sin embargo, casi todos desgastamos los zapatos de forma dispareja y mucha gente tiene dolores de cabeza por tensión muscular. Estos son signos de una mala postura corporal. Hace 1 año atendí a un hombre de 80 años sin problemas posturales aparentes, sin embargo utilizaba analgésicos para mitigar el dolor que le producía una rodilla. El ortopedista había diagnosticado desgaste del cartílago. Mi lógica fue: si fuera sólamente desgaste, ambas rodillas deberían producir dolor. Si es sólo una, entonces seguramente el peso del cuerpo estaría repartido de manera inadecuada. Los analgésicos dejaron de ser necesarios desde la 2ª sesión. A la 8ª sesión ya no había problema. Desde entonces, muy esporádicamente hay ligeras molestias que no requieren analgésicos. ¿Para qué tipo de caballos podría servir esta técnica, además de caballos adultos sanos o con dolores musculares? Podría resumir la respuesta en dos palabras: no sé. Siendo una técnica nueva, está todavía en experimentación. Hace aproximadamente 2 años tuve la oportunidad de trabajar con un caballo asmático. Habían intentado todo, y en aquel momento tenía tratamiento constante con cortisona. En la medida en que avanzó el tratamiento, fue posible disminuir la dosis de cortisona, sin embargo al comenzar la temporada de fríos, el asma regresó como si no hubiera recibido ningún tratamiento. También trabajé con un caballo con tendinitis. En este caso el dolor disminuyó, pero el problema no se resolvió. Nunca intentaría atender fracturas, sobre huesos o malformaciones óseas con esta técnica. En potros no he tenido la oportunidad de trabajar, pero basándome en la experiencia con humanos, estoy segura que tendría buenos resultados. Con base en la respuesta que he observado después de trabajar tórax y región costal, supongo que realizar esta sesión con yeguas gestantes en los días previos al parto facilitaría dicho trabajo. Basada en la misma observación, estoy segura que trabajar esta zona el día anterior a una competencia permitirá un mejor desempeño del animal, pero todavía no he realizado ninguna de las dos actividades. Aunque los caballos son animales cariñosos, suelen ser nerviosos y desconfiados. Por esta razón mi primer acercamiento es para establecer una relación de confianza, y siempre que es posible trabajo dentro de la caballeriza, lugar en que el animal se siente más seguro. Además, casi nunca cuelgo al caballo cuando trabajo con él, y aunque es peligroso, en estos pocos años sólo he recibido un par de pisotones. ¿Por qué los caballos me permiten trabajar tranquilamente? Creo que hay dos razones. La primera es que son animales muy nobles. La segunda, este masaje que no produce ningún dolor y sí produce una relajación inmediata y profunda, a diferencia de muchos otros masajes, que aunque relajan, en el momento sí son dolorosos. De hecho, los caballos siempre se muestran más relajados después de las sesiones, particularmente después de la primera sesión. Incluso en algunas ocasiones se han echado a dormir después de la sesión, por lo que los caballerangos se han llevado buenos sustos. En resumen, derivada de una terapia originalmente creada para seres humanos la Terapia de alineación en equinos es una técnica innovadora que corrige las posiciones inadecuadas y ayuda a un mejor desempeño. No se ha experimentado en potros ni yeguas gestantes, pero teóricamente, es muy posible que sea útil en ambos casos. La esencia del trabajo consiste en hacer que los músculos retomen la forma para la cual están diseñados. Esto tiene varios efectos a saber: redistribuye el peso de tal manera que todos los músculos soportan la cantidad de peso que deben soportar, y lo hacen en su posición correcta; hay un efecto relajante inmediato, y los movimientos se hacen más flexibles, armónicos y ‘sueltos’ o ‘ligeros’. Yara Brom: en 1992 obtuvo el grado de licenciatura con mención honorífica. Entre los estudios de posgrado se cuenta una maestría en psicología clínica por la UNAM, y es directora en psicodrama por el Estudio Europeo de Psicodrama Clásico, con sede en Milán, Italia. Está dedicada a la psicología clínica desde 1994. Fue Jefe del Departamento de Psicología de la “Casa Andrea Ortiz”, para niños post-trasplantados de médula ósea. A lo largo de estos años ha participado como ponente en diversos congresos de psiquiatría y psicología, incluso a nivel internacional. Su eterna curiosidad la ha llevado a incursionar en nuevos campos de conocimiento y a explorar sus habilidades en caballos, perros y gatos. |
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