¿Qué es el estrés post traumático?Es un problema emocional que padece gente que ha vivido una situación impactante, o la ha visto sin que le pase nada, o se la han platicado. Algunos ejemplos de una situación impactante son un secuestro, un abuso sexual, atropellar o ver cómo atropellan a alguien, vivir o ver un choque aparatoso, perder una parte del cuerpo, etc. Hay situaciones menos aparatosas que también nos dejan huella, por ejemplo sentir que tu familia te puede hacer daño y si dices algo te califican de loco, agresivo o cosas así.
El estrés post-traumático es una problemática derivada de un evento vivido o visto por la persona que amenaza la vida de la misma o de su medio ambiente cercano. La persona puede presentar pensamientos y/o recuerdos intrusos, es decir ideas sobre las cuales no tiene control, pero no puede dejar de pensar en ellas. También es común que tenga sueños frecuentes del acontecimiento y que tenga la sensación de que el acontecimiento está ocurriendo.
Por otro lado, existen personas que se angustian frente a un evento que les va a ocurrir, por ejemplo subirse a un avión o vivir una intervención quirúrgica. Los síntomas son iguales al anterior, pero son producto de la imaginación de las personas en función a lo que van a vivir. Esto se llama “Angustia anticipatoria”.
¿Qué es la angustia anticipatoria? Es estar angustiado por algo que todavía no sucede, como lo arriba explicado. ¿Por qué se puede atender una angustia de algo que todavía no sucede? Porque la angustia es real, no importa el origen. Es decir, el cerebro no distingue si el motivo de la angustia proviene de algo real que en principio afecta a todo mundo (como un secuestro) o algo real que no angustia a casi nadie (como un poco de polvo sobre los libros), o si es imaginaria como un evento futuro o una pesadilla.
¿Cuál es el problema con la angustia anticipatoria? La persona que se sube al avión puede sentir ahogo, mareo y sudoración excesiva. La persona que va al dentista sentirá más dolor y necesitará más anestesia, de la que necesitaría si no estuviera nerviosa. La persona que se someterá a una cirugía sentirá más dolor, por lo que necesitará más anestesia y más analgésicos; además el tiempo de recuperación será más largo. La finalidad del EMDR es ayudar a estas personas a que todos los pensamientos, sueños y fantasías que no las dejan vivir, cobren una dimensión real y, según sea el caso, eliminarlos o ayudarlos a aceptarlos.
Cualquier persona es postulante a tomar este tipo de terapia ya que en mayor o menor medida todos tenemos miedo a algo. Por ejemplo: angustia anticipatoria miedo a hablar en público, fobia a atragantarse o asfixiarse, dolor crónico, depresión mayor, adicción al juego, fobia al dentista, pesadillas en niños, imagen negativa del cuerpo, pérdida de la pareja, celotipia, fobias a la sangre y a las inyecciones, inhibición en el trabajo, fobia a las arañas, disfunciones sexuales, trastornos alimenticios, claustrofobia, problemas en el desempeño atlético, trastorno de pánico con agorafobia, abuso de substancias y duelo complicado. A veces, si el miedo no es grave, y no nos impide realizar nuestras actividades, podemos convivir con él, y decidir si queremos o no resolverlo apoyándonos en una terapia. Pero si ese miedo se convierte en un obstáculo para vivir, si es incapacitante, entonces es más rápido y menos tortuoso resolverlo en una terapia, que preferentemente sea rápida y pueda focalizarse en un punto específico. El EMDR se ha utilizado para que pacientes con las problemáticas arriba mencionadas, así como con cáncer, trastornos dermatológicos o problemas gastrointestinales, puedan enfrentar mejor su situación. En mujeres embarazadas se ha utilizado para disminuir la ansiedad relacionada al parto.
Duración del Tratamiento La base fundamental de la duración del tratamiento depende de cuan específico sea el problema, entre más lo sea, más rápido es el tratamiento. Una de las grandes ventajas de la terapia EMDR es que no tienes que estar eternamente en terapia sin llegar a nada concreto. Dependiendo de las necesidades terapéuticas de cada persona hablamos de entre 4 y 20 sesiones con la garantía de mejoría paulatina. Se realiza una evaluación del paciente y se determinan las sesiones necesarias; de ahí en adelante se sigue el protocolo hasta llegar a la aceptación o cura del los síntomas que provocan el estrés.
Para los casos de estrés post-traumático las sesiones son siempre en el consultorio y en el caso de angustia previa a una cirugía, algunas son en el consultorio y la última es en el hospital antes de entrar al quirófano, donde se aplican y practican formas de auto-relajación y auto-control.
Plan de Trabajo El protocolo EMDR consiste de 8 fases, a saber:
a) Historial clínico y planificación del tratamiento
b) Preparación: Explicación al paciente del procedimiento y sus efectos. También se enseñan al paciente técnicas de autocontrol, que le permitirán recuperar la estabilidad rápidamente durante cualquier perturbación que emerja entre sesión y sesión.
c) Evaluación: Identificación de los componentes del evento a trabajar, a saber: imagen del evento; cognición negativa; emoción y sensación. Se debe buscar una cognición positiva, que posteriormente sustituirá a la negativa (en la fase e). También se evalúa el nivel de perturbación, del evento sobre el paciente; esta evaluación es totalmente subjetiva.
d) Desensibilización: Este es el trabajo propiamente dicho. Aquí es donde se trabaja con el evento traumático, pasado o futuro, real o imaginario abordando los elementos disruptivos.
e) Instalación: Aquí se instala la cognición positiva, que puede ser la elaborada en la fase “c” o puede ser una elaboración posterior a la desensibilización.
f) Exploración del cuerpo: En esta fase se explora el cuerpo en busca de tensiones y sensaciones residuales. Una vez localizadas, se realizan más series de estimulación bilateral, con la intención de procesar los elementos disruptivos vinculados a dichas tensiones y sensaciones. También se enseñan más técnicas de autorrelajación que el paciente pueda utilizar en ausencia del terapeuta.
g) Fin del tratamiento: Es la restitución del paciente a un estado de equilibrio emocional. Cuando no se ha terminado de procesar el evento disruptivo, el objetivo de este punto es explicar al paciente lo que puede suceder (i.e. que aparezca el elemento perturbador nuevamente) y lo que debe hacer (acudir a las técnicas de autocontrol de la fase “b”, utilizar las técnicas de relajación enseñadas en la fase “f” y anotar los elementos emergentes).
h) Seguimiento / reevaluación: Esta actividad se realiza al inicio de cada nueva sesión. La idea es detectar elementos disruptivos que persistieron a la sesión previa, o bien los elementos que emergieron después de la sesión previa.
Intervención de pacientes que van a ser operados CON anestesia general. 1ª, 2ª y 3ª. Sesiones (en consultorio): aplicación del protocolo como está descrito.
4ª sesión (el día de la cirugía, preferentemente en la zona gris o preoperatorio): aplicación de las técnicas de autocontrol y autorrelajación, con el objetivo de tranquilizar o incluso dormir al paciente antes de ingresar a quirófano.
Fundamentos del EMDR
En diversos estudios se ha encontrado que el estrés psicológico está implicado en el detrimento de la calidad de vida en general, así como en el desarrollo de síntomas físicos como la fatiga y la percepción subjetiva del dolor, elevando la necesidad de analgésicos en pacientes postquirúrgicos e incrementando los efectos colaterales de la analgesia.
En varones con prostatitis crónica/síndrome de dolor crónico de pelvis, el estrés, los pensamientos catastróficos y el dolor, ya sea de origen físico o psicológico, alteran el eje HPA (hipothalamic-pituitaryadrenal) y elevan el nivel de cortisol (1). En pacientes con cáncer de mama, el estrés psicológico altera el balance del NKCA (natural killer cell activity), así como el nivel de citocinas (2). Por otro lado, el dolor y la ansiedad preoperatorios son predictores de dolor post-operatorio, y el estrés psicológico es predictor de un incremento en el consumo de analgésicos en el periodo post-operatorio.
Al reducir el estrés, mejora la calidad de vida y disminuyen síntomas como el dolor y la fatiga. También se regula la respuesta del eje HPA, bajan los niveles de cortisol y se libera oxcitocina. Otro efecto de la reducción del estrés, es la restauración del balance del NKCA, así como de las citocinas permitiendo en los pacientes con cáncer un regreso más rápido a la homeostásis inmune. Otros efectos de la reducción del estrés son la disminución de la percepción subjetiva del dolor y con ello el decremento en la necesidad de analgesia así como de los efectos colaterales que ésta conlleva.
Finalmente, también se ha observado un proceso postquirúrgico más amable en pacientes con histerectomía que han participado en tratamientos para reducir el estrés.
La técnica de desensibilización y reprocesamiento de la información mediante el movimiento de ojos (Eye Movement Desensitization and Reprocessing –EMDR) es una técnica enfocada al manejo del estrés, especializada en el trastorno de estrés post-traumático (Post Traumatic Stress Dissorder -PTSD). Está reconocido por la American Psychiatric Association, por la Internacional Society for Traumatic Stress Studies y por el comité revisor de tratamientos psicoterapéuticos de la American Psychological Association como un tratamiento eficaz para el PTSD. Por su parte, el Department of Veterans Affaire and Department of Defense, le otorgó en 2004 la categoría “A”, lo cual significa “altamente recomendada” para el tratamiento de traumas (VA/DoD Clinical Practice Guideline for Management of Post-Traumatic Stress, Washington, DC.,), (www.emdr.com).
A pesar de ser una técnica originalmente desarrollada para estrés postraumático, el EMDR se ha utilizado con éxito en diversas problemáticas, como dolores crónicos en brazo o pierna fantasma, violencia doméstica, trastornos de ansiedad, de apego, agorafobia y ansiedad anticipatoria entre otros.
El éxito del uso de EMDR nos lleva a la aplicación de esta técnica para mejorar la respuesta de pacientes sujetos a cirugía electiva.
Cortisol.- Citocinas (o cytokines -en ingles-).- Cuando el sistema inmune reacciona contra agentes patógenos, las citocinas dirigen a las células inmunes (como el Linfocito T y el macrófago) al sitio de la infección. Adicionalmente, las citocinas incitan a dichas células para que produzcan más citocinas. Se piensa que las citocinas inflamatorias (IL) InterLeukin-1, InterLeukin-6, están asociadas a los síntomas comunes de infección, fiebre, retención de fluidos y dolor de cabeza, siendo problemático cuando la IL-6 y la IL-10 rompen la transición natural de la inflamación y posterior recuperación. Todo este círculo inmune es mantenido bajo control, sin embargo, en algunos casos la reacción es incontrolable y deriva en un síndrome severo.
Catecolaminas.- Grupo de sustancias que incluyen la adrenalina, noradrenalina y dopamina. Se consideran neurotransmisores y están asociadas al estrés y la obesidad. Es el principal glucocorticoide segregado por la corteza suprarrenal humana y el esteroide más abundante en la sangre periférica. La vida media del cortisol es de 60 a 90 minutos, aunque tiende a aumentar con la administración de hidrocortisona, en el hipertiroidismo, la insuficiencia hepática o en situaciones de estrés.
Yara Brom ValladaresLicenciada en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México, (CP. 1799653) obtuvo su título por mención honorífica en noviembre de 1992 tiempo desde el cual se ha dedicado a la consulta privada, al estudio de la maestría en Psicología Clínica de la cual tiene cubiertos la totalidad de los créditos y a la preparación permanente asistiendo a congresos, talleres, cursos, diplomados, etc. como audiencia o como ponente.
En abril de 2002 toma el segundo nivel del entrenamiento en EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) por el EMDR Institute Inc. Ha asesorado y laborado en diferentes instituciones de educación e investigación principalmente educación inicial, en atención a niños post-transplantados de médula ósea y en la misma facultad de Psicología de la UNAM. |